Nazkaturik nago, beste behin. Eta, gaur, voy a escribir en español. Estoy
indignado con las últimas intervenciones de la Coordinadora Gesto por la Paz. Estos días nos han deleitado con
declaraciones como “lo dejan habiendo cumplido con su objetivo: desaparecer”.
Veamos: ¿era ese su verdadero objetivo? ¿Quieren hacernos ver, quizá, con
dejarlo, que la paz ha llegado a Euskal Herria? Podría dejaros aquí muchas
otras preguntas que inundaron mi mente en el momento en que me enteré de la
noticia. Pero no.
Nadie en su sano juicio quedaría, a priori, fuera de la simple “ideologia”
de la organización: buscar la paz. Ni tú ni yo podriamos desmarcarnos, por
tanto, del grupo, por el carácter genérico del tema. Pero, ¿por qué no
consiguió dicho grupo reunir las simpatías de las dos posiciones contrapuestas invueltas
en las máximas del conflicto politico-militar? Sí consiguió, claro está, el respaldo
de los máximos representantes del Reino de España; que se hizo público con la
entrega del premio Príncipe de Asturias a la organización (supongo que no soy
el único que cree que aquella condecoración desvirtuó un poco aquello que ellos
consideraban un “movimiento popular”). Sin embargo, la coordinadora no
conquistó a la Izquierda Abertzale. Ni antes, ni ahora.
Lo que más me irrita es el momento histórico en el que lo dejan. Bueno, y
el cómo. Después de muchos años “trabajando
por y para la paz”, y distinguiendose del resto de grupos (políticos, sociales
y sindicales) en en que ellos buscaban la paz practicándola (muy gandhiano, sí), terminan su actividad
después de que ETA decidiera dejar las acciones armadas unilateralmente.
Humildemente creo que eso también desvirtúa eso de que “hemos cumplido con
nuestro objetivo”. Tengo dos pensamientos principales: uno, creo que el querer atribuirse
el mérito del cumplimiento de dicho objetivo es fanfarronería pura (sería más
correcta la expresión “se ha cumplido nuestro objetivo”), ya que no han
influido más que otros en la decisión de la organización armada; y dos, pienso
que con esas declaraciones definen (entiéndase definir en tanto que reducir) el objetivo en (a) un simple
acontecimiento histórico, consecuencia y responsabilidad de toda la ciudadanía.
Siento decirlo, pero se produce en mi mente una especie de contocircuito cuando
trato de entender el gesto final y definitivo de abandonar el camino justo en
la fase más esperanzadora de las últimas décadas en nuestro pueblo; en la que,
supuestamente, se incurrirá en un aumento de valores democráticos.
O no entiendo nada, o sería mejor, con todos los respetos, si la
coordinadora no hubiera existido nunca. Si realmente creyesen en la paz, no
disolverían la plataforma en el momento en que las organizaciones y colectivos
sociales son claros pretendientes a convertirse en protagonistas del conflicto
político de fondo.
Yo no quiero ser testigo sino participe.
Agur.
Firmado por un militante que busca la paz luchando.
NOTA: gestos críticos como éste suponen motivo de busqueda y captura (o
represiones de otro tipo) para mis compañerxs. La última se llama Irati Sierna.
Esto no es un gesto por la paz hetérea; es un gesto por ella. Besarkada bat.

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